jueves, 9 de junio de 2011

LA TECNOLOGÍA: DESAFÍO EDUCATIVO

A partir de una nota del diario La Nación sobre la tecnología, reflexionamos a partir de algunos fragmentos de Edith Litwin sobre los desafíos de la tecnología para la educación


Internet llega en Salta a una escuela que toca las nubes

Está a 3000 metros de altura; los 35 alumnos nunca habían visto una computadora


"Hola, soy Cristian. Me gustó mucho Internet; estoy aprendiendo a manejar la computadora. Saludos para todos", escribió en un mail este adolescente que, a los 14 años, se asomó a la ventana de un mundo nuevo. Cristian es uno de los 35 chicos de una inaccesible escuela en Iruya, Salta, para los que la red borró las distancias.
"Fue nuestro desafío y riesgo más grande. Dos días completos de marcha desde Iruya. Burros cargueros, frío, la antena en la espalda del baquiano, vadeo de tres ríos con agua hasta la cintura... Pero no le fallamos a la escuela... ¡¡Misión cumplida!!", gritó Claudia Gómez Costa, presidenta de la Fundación Aprendiendo bajo la Cruz del Sur. Internet había llegado para conectar al mundo a la Escuela N° 4120, donde 35 chicos, de entre 4 y 15 años, conviven y aprenden con un solo maestro, sin agua corriente ni luz eléctrica ni señal de teléfono celular.
Olvidados en el mapa, a 3000 metros sobre el nivel del mar, Internet les permite salvar distancias, geográficas y sociales. "Siempre me preguntan qué sentido tiene Internet en lugares como éste, con las necesidades básicas insatisfechas, y sé que conectarse tiene en esos lugares el mayor de los sentidos -cuenta Gómez Costa-. No sólo el uso pedagógico, que es maravilloso, sino el uso comunitario: Internet ayuda a salvar vidas, a que haya mamás que reciban consejos sin tener que caminar por esos precipicios insondables. Los acerca a todo."


La tecnología y sus desafíos en las nuevas propuestas para el aula

 

Edith Litwin

Fragmentos


1. La tecnología y el mundo contemporáneo

La existencia de una crisis social y económica de nuevo tipo en el mundo contemporáneo une a las sociedades del primer y tercer mundo de manera más contundente que los efectos de la globalización de los mercados. Las nuevas desigualdades en una sociedad que muchos caracterizan como la de la era de la información revelan la presencia de nuevas cuestiones que hoy nos interesa analizar con el objeto de entender el sentido de la crisis desde esta perspectiva.

 

2. La tecnología y la cultura

Algunos estudiosos del tema reivindican el desarrollo de una cultura audiovisual como su soporte básico. Sin embargo, entendemos que seguimos vinculados al texto escrito como pocas veces en la historia de la humanidad. Es cierto que la computadora, que se anuncia como nuevo soporte del texto, genera nuevas formas comunicacionales a partir de sus últimos desarrollos, tales como el fax o el correo electrónico. Pero todos estos formatos transmiten palabras y no imágenes y dan cuenta de una cultura eminentemente textual. Si el ocio y el tiempo libre en vastos sectores de la población eran ocupados por la lectura del texto escrito, así fuera el folletín, la novela rosa, las revistas o los periódicos, hoy el tiempo de ocio de esos amplios sectores es empleado en los juegos electrónicos, los videos o las computadoras, sostenidos y promovidos por una industria y un mercado en expansión.

 

3. La tecnología y la escuela

La escuela—y esto entendemos que es parte de su crisis actual— desconoció el impacto de la tecnología en la cultura en lo que refiere a las nuevas maneras de operar y en el desconocimiento, contenido en una buena justificación teórica epistemológica, respecto de su carácter de herramienta; ignoró el actuar tecnológico que implica hoy, fundamentalmente, el conocimiento abierto a las velozmente cambiantes condiciones.

Las modernas tecnologías pueden resolver muchas de nuestras preocupaciones respecto del conocimiento en tanto representan poderosas herramientas de resolución de las comprensiones y pueden tender mejores puentes entre el conocimiento disponible y las actuaciones necesarias para su utilización. Pero no se trata de que los últimos desarrollos de la tecnología, como luces de colores, vayan a resolver estas cuestiones. Las nuevas tecnologías impactan la cultura de todas las sociedades, desde los sectores más ricos hasta los más carenciados y marginales. En cualquiera de las situaciones, el uso de la tecnología puede implicar la implementación de excelentes propuestas para la resolución del acceso al conocimiento o la utilización de otras empobrecedoras. En todos los casos, nuestros desafíos en el sistema educativo tienen que ver con la elección de las prácticas que rompan los ritos y den cuenta del compromiso que asume cotidianamente el y la docente a fin de que los alumnos aprendan en el vertiginoso mundo contemporáneo, comprometidos en la recuperación de una enseñanza solidaria en los difíciles contextos de la práctica cotidiana.

 

4. La tecnología y la enseñanza

Nos interesa reconocer además las creencias de los docentes respecto de la tecnología. Las concepciones que planteamos: despertar, incrementar o sostener el interés por la utilización de tecnología en el aula y resolver problemas de aprendizaje, le asignan a la tecnología un papel positivo, en algunos casos casi mítico, coincidente con un aura de modernidad. Pero no consistieron en las únicas concepciones de los docentes acerca del papel que cumplen los medios.

En una posición opuesta muchos docentes sostienen que deben ser contemplados los efectos nocivos de la utilización de ciertas tecnologías en tanto su uso puede anular algunas capacidades que le interesa sostener a la escuela. Concepciones positivas y negativas se sucedieron alternadamente para interpretar el papel que se le atribuye a la tecnología. Constituyen las creencias y las respuestas que los docentes le confieren a la tecnología educativa.

 

5. Volver a pensar las propuestas para el aula

En el interés por reconocer nuevas propuestas para el aula, se presenta siempre el desafío por generar experiencias que atraigan a los estudiantes, les permitan desarrollar actividades creativas y autónomas a la par que generen valiosas experiencias de aprendizaje en torno al conocimiento de contenidos, temas, campos disciplinarios, perspectivas de análisis. Ambos aspectos: aquel que reconoce el valor del desarrollo personal y lo que respecta al contenido, se entrelazan en las distintas experiencias de aprendizaje y llevan a generar las propuestas que retoman lo mejor de las tradiciones y algunos de los principios de la didáctica de la escuela nueva, de décadas pasadas, respecto del valor del interés y la actividad para generar conocimientos. Hoy estas propuestas sostienen la posibilidad de crear una escuela reflexiva, un aula pensante, esto es, una escuela que busque generar inteligencia.

Relacionar, comparar, establecer nexos, partir de lo dado para recuperar lo sabido, sea de un conocimiento natural o experiencial y establecer puentes con el nuevo conocimiento, se constituyen en el punto de partida de cualquier propuesta didáctica. Evidentemente, el desafío de crear una propuesta de enseñanza innovadora nos remite a revisar algunas falsas opciones que se construyen respecto a metodologías novedosas pero que entrañan múltiples dificultades a la hora de plasmarlas en actividades generadoras de nuevas formas de comprensión.

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